Análisis: Rampage (Arcade)

RAMPAGE

por Skullo

 

Este comentario fue escrito para la revista Bonus Stage Magazine número 29 (Especial Frankenstein) que puedes ver online o descargar gratuitamente aquí.

Título: Rampage

Plataforma: Arcade

Número de Jugadores: 1 a 3 jugadores

Género: Acción

Desarrollado por: Bally Midway

Año: 1986

Rampage fue uno de los juegos más exitosos de máquinas recreativas a finales de los años 80. Tuvo una enorme cantidad de ports a diferentes consolas y ordenadores, muchos de ellos con añadidos al juego original o con recortes derivados de las limitaciones del sistema al que fue llevado.

En este arcade voy a hablar de la versión original, desarrollada por Bally Midway en 1986, en ella tomábamos el papel de George, Lizzie y Ralph, tres personas normales que se convirtieron en monstruos al verse expuestos a sustancias concretas (vitaminas, un lago radiactivo y aditivos alimenticios) y nuestra misión es arrasar las ciudades que encontremos a nuestro paso, evitando a los numerosos enemigos y devorando a los deliciosos humanos que se pongan por delante.

Pantalla de título

Gráficos

Sin duda alguna, lo mejor del juego. Los tres enormes personajes tienen un aspecto genial (pese a que comparten el mismo sprite, cambiando el color y la cabeza) y están llenos de animaciones graciosas (tambalearse antes de caer, comer algo y poner caras raras, electrocutarse, caerse al vacío, convertirse en humano al perder una vida y huir tapándose sus partes íntimas…).

Las ciudades tienen un aspecto un tanto desangelado, al estar compuestas de edificios repetidos de colores sosos que se repiten nivel tras nivel (aunque se añaden algunas diferencias, como puentes o lagos). Sin embargo los enemigos (soldados, helicópteros, tanques) y el resto de elementos (coches, ciudadanos) que las decoran, les dan un aspecto lleno de vida.

Los monstruos tienen animaciones divertidas

Sonido

No hay música que adorne las partidas, así que solo escucharemos los sonidos que haga nuestro monstruo y el constante traqueteo de los ataques enemigos. Cuando nos quede poca vida escucharemos los latidos del corazón de nuestro monstruo a modo de aviso. En general, el apartado sonoro no está demasiado trabajado.

Cada humano mutó en un monstruo diferente

Jugabilidad

Aunque el control de los monstruos es sencillo (solo saltan y pegan) necesitaremos bastante paciencia para aprender a movernos por la ciudad y lograr que los monstruos hagan lo que queremos hacer. Para subir por los edificios hay colocarse en el lado despejado que tengan y a partir de ahí ya podremos ir subiendo y bajando golpeando la zona donde estamos agarrados (o presionar otra dirección y el botón de pegar para atacar hacia otras direcciones). Cuando un edificio ha sufrido mucho daño, empezará a resquebrajarse y se derrumbará, si nuestro monstruo está subido a él, caerá con el derrumbamiento y recibirá daño.

George y Lizzie arrasando la ciudad

Los controles no son malos, pero debido al enorme tamaño de nuestro personaje y a la lentitud de sus movimientos, vamos a estar expuestos a los ataques  enemigos de manera constante, así que mientras más tardemos en destrozar una ciudad, más vida perderemos. No hay posibilidad de evitar todo el fuego enemigo y lo único que nos hace subir la vida es comernos a determinadas personas o ítems, pero tampoco hay que comérselo todo a lo loco, pues algunos elementos nos harán daño. Para avanzar en este juego hay que ser estratégico y elegir un orden concreto para destruir los edificios, así estaremos menos tiempo en cada nivel y recibiremos menos daño de los enemigos.

Duración

El juego nos ofrece más de un centenar de ciudades para arrasar y si las superamos, volveremos a la primera (como suele pasar con los juegos de máquina recreativa) así que su duración es bastante elevada. Lamentablemente, lo que suele hacer que no lleguemos a ver todas las ciudades suele ser la dificultad (en muchas ocasiones es imposible evitar recibir daño, así que inevitablemente terminaremos perdiendo vidas por puro desgaste) y sobretodo la repetición, ya que pese a los ligeros cambios que hay de una ciudad a otra, el juego puede volverse tedioso cuando llevas una decena de ciudades arrasadas.

El hecho de que puedan participar hasta 3 jugadores disminuye esa sensación de repetición y aumenta la diversión muchísimo, aunque la dificultad sigue siendo tan alta como antes, de hecho me atrevería a decir que es incluso más difícil, porque los monstruos pueden herirse entre ellos y no solo pegando, si no también saltando uno encima del otro.

Destrucción a tres bandas

Conclusión

Rampage es un juego divertido, pero su enorme cantidad de ciudades no evita que se haga repetitivo y termine cansando. Si contáis con la colaboración de más jugadores, puede ser mucho más ameno y caótico.

Aunque me gusta este juego, creo que ha sido superado totalmente por su continuación Rampage World Tour de 1997, que mejora la experiencia jugable y resulta mucho más divertido. No hay nada del original que no haya sido mejorado en la secuela, así que creo que es mucho más recomendable Rampage World Tour que su primera parte.

Rampage World Tour (1997)

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