Análisis: Street Fighter III New Generation (Arcade)

STREET FIGHTER III

New Generation

por Skullo

Este comentario proviene de la revista Bonus Stage Magazine número 44 (Especial Columns)

Título: Street Fighter III New Generation
Plataforma: Arcade
Número de Jugadores: 1 o 2
Género: Lucha
Desarrolladora: Capcom
Año: 1997

Tras atiborrarnos de versiones de Street Fighter II, que supuestamente acababan con Super Street Fighter II Turbo y ofrecernos una alternativa con Street Fighter Alpha, Capcom decidión dar el paso definitivo y lanzar Street Fighter III, un juego tremendamente esperado, que cuando salió quedó tapado rápidamente por otros juegos de lucha del momento (entre los que se incluian juegos de la propia Capcom, de SNK y los llamativos juegos de lucha tridimensionales que cada vez atraian a un público mayor).

Street Fighter III, se sitúa tras los sucesos del segundo juego (algo obvio, pero no tanto, si tenemos en cuenta que cuando lanzaron Street Fighter IV lo situaron cronológicamente antes de Street Fighter III) y nos muestra un nuevo grupo de luchadores que junto a los veteranos Ryu y Ken tendrán que enfrentarse entre sí, hasta llegar al nuevo jefe final, un tipo llamado Gill que pertenece a una secta que domina el mundo desde las sombras.

Muchas caras nuevas en la pantalla de selección de luchador

Gráficos

La primera vez que ves este juego te das cuenta que debieron dedicarle muchísimo tiempo al apartado gráfico, pues todos los personajes tienen unas animaciones geniales, muy superiores a lo visto en otros Street Fighter. La plantilla de personajes de este juego es algo “polémica”, pues en Capcom decidieron cargarse a todos los personajes que conocíamos (excepto Ryu y Ken) para crear nuevos luchadores, lo cual no gustó demasiado a muchos fans, pero a mi no me molesta en absoluto, pues por mucho que eche de menos a mis personajes favoritos de Street Fighter II, me gusta ver que Capcom se arriesgó más de lo esperado y nos ofreció un montón de personajes nuevos para disfrutar, en lugar de ir a lo seguro y darnos los mismos de siempre (algo que terminaría haciendo años más tarde).

Ryu haciendo lo que mejor sabe

Además de los mencionados Ryu y Ken, nos encontramos con Sean, un chico brasileño que es discípulo de Ken, una excusa que valió para que Capcom reutilizase el mismo cuerpo en 3 luchadores, aunque al menos hay que admitir que Sean tiene algunos ataques totalmente distintos de sus compañeros de cuerpo. Otro caso curioso lo encontramos en Yun y Yang, que son un mismo personaje con dos cabezas distintas (están en la misma casilla de selección de luchador, cuentan como uno solo), de manera que dependiendo del botón con el cual lo seleccionemos controlaremos a uno u otro.

Yun peleando ante la atenta mirada de Yang

El resto de personajes se sienten únicos tanto a nivel estético, como a la hora de jugar con ellos, las particularidades de algunos de ellos sirven como excusa para ofrecernos unas geniales animaciones. En su día era común escuchar algunas críticas sobre los diseños de ciertos personajes (como Oro o Necro), pero me parece algo totalmente personal e incluso absurdo, porque en Street Fighter II ya teníamos personajes raros como Dhalsim y Blanka.

Los escenarios de este juego son geniales, coloridos y muy variados entre sí (un pueblo de Japón, una pelea en un puente en mitad de la jungla, una cueva llena de animales, un escenario urbano, una tienda de antiguedades…). Algunos de ellos tienen la particularidad de que cambian totalmente entre ronda y ronda, lo cual nos permite ver diferentes escenarios en un mismo combate, además algunos de ellos tienen personas animando o elementos destruibles. Cada personaje tiene su propio escenario, excepto Ryu y Ken, que comparten el mismo (o mejor dicho, los mismos, porque es un escenario doble).

Oro contra Necro

Las ilustraciones de los personajes (al seleccionarlos o al terminar el combate) tienen un estilo muy particular y creo que han sufrido una suerte un tanto dispar, algunas son geniales y otras, no tanto, pero en líneas generales me gusta la estética que tienen. Los finales son imágenes fijas, pero están muy bien.

Ilustración posterior al combate

Sonido

Todos los temas del juego son completamente nuevos, lo cual agradezco, ya que nos permite disfrutar de melodías muy distintas a las que habíamos escuchado en el juego anterior. Las músicas encajan muy bien con cada escenario y algunas de ellas tienen inspiraciones un tanto particulares, como la de Alex (llena de voces repitiendo “Wow” “Yeah”, al estilo de It Takes Two de Rob Base & DJ EZ Rock) o la de Yun-Yang (con un aire similar al tema de James Bond).

Los sonidos de los golpes son muy gratificantes, las voces están bien, hay variedad entre los personajes y son bastante claras.

Ibuki tratando de arrinconar a Elena

Jugabilidad

Se mantiene el esquema de botones clásico (3 puñetazos y 3 patadas de diferente fuerza y velocidad), y se añaden algunas cosas interesantes, como la posibilidad de bloquear los ataques del enemigo con un “parry” (presionando adelante o abajo en el momento exacto en el cual nos van a golpear), los desplazamientos rápidos hacia adelante o atrás o los golpes “overhead” que pueden dañar al rival, si está agachado y cubriéndose.

Los ataques especiales se hacen con los comandos de siempre, y tras elegir el personaje nos dejarán elegir un Super Art (el súper ataque de toda la vida) entre los 3 disponibles por personaje. Cada Super Art tiene sus condiciones, pues varía el tamaño y el número de veces que podemos llenar la barra de súper, dependiendo del cual hayamos seleccionado.

Alex haciendo un Super Art

El control es muy bueno, se disfruta a la hora de moverse y golpear (además de la curiosa satisfacción que da hacer un parry), los combos exigen cierta práctica, pero poco a poco iremos viendo que son accesibles. La notable diferencia a la hora de pelear entre la mayoría de personajes, hace que cada uno de ellos tenga su encanto y requiera de cierto aprendizaje.

Lamentablemente nos encontramos con que el juego tiene algunas sombras en cuanto a equilibrio entre personajes, pues aunque es habitual que los haya mejores y peores, en este caso nos encontramos con que los que testearon el juego se dejaron un par de cosillas sin mirar, como prueba el combo infinito de Ibuki, que además es bastante sencillo porque es repetir la misma patada una y otra vez.

Duración

La plantilla de luchadores se compone de 10 personajes distintos (el jefe final va a parte), un número un tanto escaso para la época en la cual salió el juego. Inicialmente se iba a incluir a Hugo (Andore) como luchador seleccionable, pero este quedó sin terminar (aun así hay sprites suyos dentro del juego), también se pretendía que Yun y Yang fuesen dos personajes distintos, pero finalmente quedaron como uno solo.

Dejando de lado la plantilla, nos encontramos con una jugabilidad muy agradable, que se siente como la evolución natural de lo que vimos en Street Fighter II. Los parrys, la posibilidad de desplazarse rápidamente para sorprender al rival y los combos, aseguran muchas horas de diversión, especialmente si tenemos algún amigo contra quien jugar.

Hugo está incompleto en los datos del juego

Conclusión

Street Fighter III New Generation fue el primer paso hacia una nueva etapa por parte de Capcom, no llegó a la popularidad que si tuvo Street Fighter Alpha, pero en líneas generales es un juego muy bueno.

Al ser la primera entrega de una etapa nueva, es obvio que tiene varias cosas por mejorar y eso es exactamente lo que hicieron con sus siguientes entregas, Street Fighter III 2nd Impact – Giant Attack (1997) y Street Fighter III 3rd Strike (1999).

Ken dándole una lección a su alumno

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s