Análisis: Master of Darkness (Master System)

MASTER OF DARKNESS

por Skullo

Master of Darkness (0)

Este comentario fue escrito para la revista Bonus Stage Magazine número 23 (Especial Splatterhouse) que puedes ver online o descargar gratuitamente  aquí.

Título: Master of Darkness (Europa)  Vampire: Master of Darkness (América) In the Wake of Vampire (Japón)

Plataforma: Master System

Número de Jugadores: 1 jugador

Género: Acción, Plataformas

Desarrollado por: Sims

Año: 1992

Castlevania era una saga que fue tremendamente popular en la época de 8 bits, si erais fans de las películas de terror y los juegos de plataformas, Simon Belmont era vuestro hombre.

Los poseedores de una NES estaban de enhorabuena, pues fueron 3 los juegos de la saga que llegaron para la 8 bits de Nintendo, sin embargo las peripecias del clan Belmont no parecían querer llegar a la competencia.

Aunque finalmente si hubo un Castlevania para Mega Drive/Genesis, los que vivieron la etapa de 8 bits con una Master System y eran fans de las aventuras de los Belmont tuvieron que quedarse sin su ración de cazavampiros, o casi, porque Vampire: Master of Darkness (conocido en Japón como Wake of Vampire) apareció en 1992 (un poco tarde, sí) para ofrecer una alternativa en las consolas de Sega, pues se lanzó para Master System y GameGear. Vamos a ser sinceros, Master of Darkness es un clon de Castlevaniade principio a fin, pero eso no significa nada malo ¿verdad?

La historia nos cuenta como nuestro personaje, el Dr Social (si, se llama así) está investigando una serie de asesinatos sucedidos en Londres, que se están atribuyendo a Jack el destripador. Nuestro protagonista terminará descubriendo que el origen de todo lo sucedido es bastante más temible y sobrenatural, pues el responsable de todo es un vampiro.

Gráficos

Estamos acostumbrados a que Master System ofrezca un apartado visual mucho más colorido y agradecido que la NES y en este juego esa norma se cumple, los sprites de los personajes y los escenarios tienen una gran calidad. Eso sí, así como los primeros Castlevania abusaban en determinados niveles de los tonos rojizos o marrones, este juego hace abuso de tonos azulados y verdes, no molesta, pero es un tanto curioso.

Los enemigos intentan variar en cada nivel, aunque algunos terminan repitiéndose bastante, siendo los más pesados los malditos murciélagos, que en algunos escenarios apenas se ven y encima tienen unos patrones de movimiento variables que los vuelven muy molestos.

Al completar un nivel veremos alguna ilustración que nos cuenta cómo avanza la historia, no son increíbles, pero están bien y ayudan a que nos sumerjamos algo más en el juego.

La influencia de Castlevania es muy evidente

La influencia de Castlevania es muy evidente

Sonido

Las melodías del juego intentan transmitirnos temor e inquietud con relativo acierto, la verdad es que la banda sonora está bastante bien, pero no sobresale demasiado ni cuenta con muchos temas distintos. Absteneos de compararla con la banda sonora que creo Konami para Castlevania.

Los sonidos no son nada que no hayamos escuchado antes en Master System, son correctos, sin más.

Jugabilidad

Un botón para saltar y otro para atacar, si presionamos arriba+botón de ataque usaremos nuestra arma secundaria (que suelen ser proyectiles). El estilo Castlevaniaco es palpable en cada momento, aunque el control del Dr. Social es bastante menos rígido que el de los primeros Castlevania, algo a agradecer.

Avanzaremos por el nivel atacando a nuestros enemigos, subiendo escaleras, rompiendo bloques para encontrar ítems ocultos y colándonos por zonas estrechas mientras andamos a cuclillas. Los enemigos no dejarán de acecharnos (de hecho en algunos sitios concretos se juntan demasiados y el juego se ralentiza) pero nuestro personaje está preparado para todo gracias a su armamento, que no es precisamente escaso.

Recorriendo la torre del reloj

Recorriendo la torre del reloj

Para obtener dicho armamento hay que golpear unas máscaras blancas (que vendrían a ser los candelabros de Castlevania) y así podremos encontrar armas de diverso alcance y potencia para dejar de lado lo antes posible nuestro cuchillo inicial, que podrá ser sustituido por un bastón, una espada y un hacha (que pese a ser el arma más poderosa tiene menos rango de alcance que el bastón y la espada). Las armas secundarias son boomerangs, estacas que vuelan en línea recta, bombas que hacen una parábola semicircular y pistolas que disparan hacia delante. Estas armas secundarias son limitadas y la única manera que tenemos de recargarlas es volviendo a obtener el mismo ítem.

El control del juego es bueno y no hay demasiados momentos donde perder la paciencia, aunque lamentablemente el Dr. Social tiene la misma manía que el clan Belmont de echarse hacia atrás si es tocado por algún enemigo.

Duración

El juego consta de 5 niveles, cada uno con 3 fases y su propio jefe al final de la tercera fase. Los jefes no son especialmente difíciles, aunque nuestras posibilidades de éxito son proporcionales al  armamento que llevemos en el momento de enfrentarlos, algo que los programadores sabían y por eso se dedicaron a incluir a modo de trampa, armas peores que las que poseemos  en varios momentos del juego, para que las tomemos por error y así quedemos en una situación de desventaja ante el jefe, y si morimos en el combate, tendremos que volver a completar el último trozo de nivel. Dejando de lado esa situación, el juego no es demasiado difícil, hay pocos saltos complicados y si buscamos bien por las paredes encontraremos pociones que nos rellenarán la vida.

Los diálogos nos meterán en la historia

Los diálogos nos meterán en la historia

Las 4 primeras fases y sus respectivos jefes son asequibles para un jugador medio (siempre y cuando no cometa el error de cambiar su espada por un cuchillo) pero el último nivel tiene algo más de miga, pues se trata de un laberinto de escaleras donde los programadores volvieron a jugar sucio. Uno pensaría que el camino correcto se consigue a base de buscar la escalera que nos lleve ante el jefe ¿verdad? Pues no, tendremos que buscar una zona concreta, romper un par de bloques y lanzarnos al vacío para encontrar al jefe final, que encima tendrá que ser derrotado en dos ocasiones (algo que no es demasiado complicado de hacer si habéis llegado con unas cuantas estacas).

Resumiendo, el juego no es demasiado largo y la dificultad es asequible, pero puede aumentar rápidamente si cambiamos nuestra arma buena por una peor o si nos matan  y tenemos que continuar, pues empezaremos sin las armas que teníamos.

Los objetos poseídos también nos atacarán

Los objetos poseídos también nos atacarán

Conclusión

Master of Darkness es un buen juego, muy recomendable a los fans de los Castlevania clásicos y a los juegos de temática de terror  al estilo 8 bits. Es bastante corto, pero creo que merece la pena jugarlo, no os arrepentiréis.

No os acerquéis demasiado a las estatuas de cera

No os acerquéis demasiado a las estatuas de cera

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